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Hable con ella. Capítulo III

Posted by Ursavil | Posted in | Posted on 21:40

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Érase una vez que…

…fui a Son Dureta aquejado de un dolor de pecho bastante preocupante.
Ella: Pues el corazón lo tienes bien. Todas las pruebas salen normales.
Yo: Entonces, ¿por qué me duele el pecho?
Ella: Deben de ser gases.
Yo: ¿¿Gases?? Si lo que me duele es el corazón.
Ella: Sí… En ocasiones los gases pueden provocar dolor torácico.
Yo: Pues a de saber que defeco con total normalidad.
Ella: …

…estaba pasando la tarde con unas conocidas y empezamos a hablar de catedrales.
Yo: Pues mi favorita es la Seu. Es verdad que las hay de más impresionantes, como la de Santiago o… o la de Sevilla. Pero la Seu es especial. En fin, puede que mi opinión se deba a que soy mallorquín… pero sin duda nuestra catedral le da mil vueltas a esa atracción turística para japos llamada Sagrada Familia.
Ella: Ya… ¿La Sagrada Familia es la de Madrid o la de Barna?
Yo: ¿¿Cómo?? Es… es la catedral de Barcelona… la catedral de Gaudí…
Ella: Gaudí… ya… pues no tenía ni idea…
Yo: …

…estaba viendo Forrest Gump con unos amigos.
Ella: ¿Qué presidente es ese?
Yo: ¿Perdona?
Ella: Ese presidente que le está dando la mano a Forrest. ¿Cómo se llama?
Yo: ¿Lo dices en serio?
Ella: Sí…
Yo: ¡Es Kennedy! ¡John Kennedy! ¡El presidente de los EEUU más famoso de la historia! ¿Cómo no puedes saber quién es Kennedy?
Ella: ¡Claro que sé quién es Kennedy! Sencillamente no reconocía su cara…
Yo: Pfff…
Ella: …
Yo: Es Kennedy…
Ella: Ya…
Yo: ¡Es el presidente de la Crisis de los Misiles! ¡De Vietnam! ¡El presidente asesinado delante de las cámaras! Joder, ¡el amante de Marilyn Monroe! ¡Es imposible no reconocer su cara!
Ella: ¡Joder! ¡No es para tanto! No lo reconocía, ¿vale? No te las des de listo, joder…
Yo:…
Ella:…
Yo: Pffffff…
Ella: Vete a la mierda.

Hable con ella. Capítulo II

Posted by Ursavil | Posted in , | Posted on 9:55

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Érase una vez que durante un viaje en coche con mi madre logré carta blanca para traer amantes a mi hogar:

Yo: Esto… mamá… te quería comentar una cosa…
Ella: ¿Sí?
Yo: Pues… hace tiempo que quería comentarte… quería que habásemos de… de chicas…
Ella: ¿De mujeres?
Yo: ¡Sí! Mira… creo que deberías de considerar lo de que no pueda traer chicas a casa, porque es que…
Ella: ¡Pero si puedes traer a quien tu quieras! Sabes que me encanta que traigas gente a casa.
Yo: Ya… pero te estoy hablando de traer mujeres a… a dormir. A dormir a casa.
Ella: Ah…
Yo: Sí… es que… ¡Mira! Soy un hombre… un hombre joven. Y tengo sexo... tengo sexo de vez en cuando… y no tener un sitio pues… es un problema. Porque ahora ni siquiera tengo coche…
Ella: Ya…
Yo: Y por no tener sitio no voy a dejar de hacerlo. Que soy joven y… y eso… Y no poder traer a mujeres a casa pues me obliga a buscarme la vida y… buscar otros sitios menos seguros que en una casa... en la ciudad...
Ella: Quieres decir que… ¿¿vas a descampados??
Yo: ¡No! No hay descampados, mamá. Pero no se… no poder ir a casa me obliga a ir a… a… a baños de discoteca... o a callejones… y no es muy higiénico…
Ella: ¡No lo es! ¡Es peligroso! ¿Y si alguien te viese e intentarte hacerte algo?
Yo: Sí… por eso lo digo…
Ella: Podríaninsultarte... o atacarte… ¡con una escopeta!
Yo: ¿¿Una escopeta??
Ella: ¡Sí!
Yo: Sí… es verdad… podrían dispararme o… vete a saber… Por eso creo que deberías dejarme traer chicas a casa. Por supuesto, no serían mujeres que haya conocido esa noche… Que sé que a Papá y a ti no os hace gracia que traiga desconocidos a casa… traería a mujeres con las que llevase un poco saliendo… que las conociese y supiese que son de fiar…
Ella: ¡Claro! ¡Una desconocida podría ser una ladrona! Pero si es una chica de fiar… Es que si vas a descampados... imagínate que te venga alguien con una escopeta. Sí… mejor que las traigas a casa.

Yo: ¿Y papá estará de acuerdo?
Ella: Yo hablaré con tu padre.

Hable con ella. Capítulo I

Posted by Ursavil | Posted in | Posted on 0:03

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Érase una vez que una chica de la que poco sabía y que mucho le contaba decidió llevarme a un solitario descampado en el que no se veía un pimiento. En ese lugar me preguntó:

Ella: Entonces… ¿tú no sientes?
Yo: Pues… no mucho, la verdad.
Ella: ¿Y si me pegases?
Yo: ¿Cómo?
Ella: Sí me pegases un puñetazo… ¿de verdad no sentirías nada?
Yo: ¿Me preguntas que sentiría pegándote? ¿Y por qué te iba a pegar yo? No tengo motivo alguno para desearte mal alguno.
Ella: Eso no tiene nada que ver. Tú imagínate que me pegas. Aquí. Ahora. ¿Te daría igual?
Yo: Es que no me lo puedo imaginar. Lo que me dices es una situación totalmente ajena a mí. No soy ningún monstruo. Yo no pego a la gente sin motivo. Y nunca le he levantado la mano a una chica.
Ella: Ya, pero imagínalo…
Yo: Supongo que si me tacases… si pusieses mi vida en peligro… entonces me defendería… y podría incluso matarte, si con eso salvase mi vida… pero sería para salvarme, sólo porque fueses matarme y fuese tú o yo…
Ella: Ya… pero no es eso lo que estoy diciendo. Lo que quiero saber es que, si tu no sientes, ¿te daría igual hacerme daño? Porque no sé si puedo confiar en ti.
Yo: Yo siento. O no. Creo que siento… quizá es que siento sólo un poquito… pero no soy un monstruo. Sienta o no, yo no disfruto haciendo sufrir a los demás. Y no me puedo imaginar haciéndote daño. Sería irracional. Yo no hago cosas irracionales.
Ella: Pero te daría igual que me pasase algo malo.
Yo: Pues… no lo sé…
Ella: …
Yo: Sé que me caes bien…
Ella: …
Yo: Mira… Son la gente con grandes sentimientos los que hacen daño a los demás. ¡Sois vosotros! Los que tanto amáis… y sentís… y sentís… Vuestro amor se vuelve celos… se vuelve envidia… y hacéis daño a los demás. Y sois irracionales. El maltratador, el asesino, el violento... todos tenían sentimientos que se estropearon.
Ella: Sí, eso es el efecto XXX.
Yo: Pues eso. No puedo imaginar haciéndote daño. Es irracional, una tontería. Yo no hago daño a los demás. No sin motivo. Yo sólo sobrevivo. Sólo eso. No hago otra cosa.
Ella:…
Yo:…
Ella: Eres extraño. No sé si eres de fiar.
Yo: Ya.